Al ritmo suave de la electrónica de Café del Mar, corre el agua sobre mi rostro finalmente…
Caliente como me gusta. Copiosa como lluvia agreste…
Esta agua que recorre mi piel hoy viene a limpiar un poco los desastres de ayer.
Viene a hacerme sentir que comenzó un nuevo día y que todo puede volver a partir de cero…
..

Creo que ayer lo llamé como a las 12 de la noche… ¿o fue un sueño?
No, ahí están las llamadas de mi teléfono… tres en total.
En ese sopor estúpido le dije que me hacía mucha falta y que no se comparaba con nadie… y es cierto. Creo que hasta le pedí que viniera a dormir conmigo.
.
Hoy me levanto con los ojos manchados de maquillaje y el recuerdo de haber cometido un error garrafal.
Hay algo que me salva: él también me llamó. Ahí está su llamada. 12:05 am. 7 minutos.
.
Esta mañana cada una de las gotas que caen, el olor del jabón, el vapor de un espacio húmedo y la textura de un cuerpo limpio logran devolver mi cabeza a su lugar original: este mundo.
Bendita sea el agua que renueva…