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Diseño: Adri

Señores, los cumpleañeros de este mes deben sentirse privilegiados por compartir fecha con el evento más RUMBERO de los blogueros: BLOGSTOCK 2007 Guateke Tuyero Destroy!!!!
Felicidades a todos!!!!

A los rezagados de Octubre: envíen su imagen (real o no), nombre o nick, nombre del blog y fecha de cumpleaños (tuya, no del blog) a cumpleblogueros@gmail.com para ser incluidos en este calendario. Ojo: Hasta el viernes 5 de octubre. Más no!

Si cumples en otro mes y no te has anotado, envíanos tus datos también!!!

Hay tanto desorden aquí adentro que sinceramente no sé por donde empezar a recoger. Pero aquí estoy.
Habiendo olvidado un poco cómo se debe formular una oración, intento elevar una plegaria de la forma que más me gusta: escribiendo. Creo que a través de mis propias palabras, podré volver a entender que sigo siendo tu niña, que hay todavía amor y perdón en tus archivos para mí.

Ya sabes que no me gusta el método religioso, ya sabes que sentirme sometida a un manual de cómo quererte me hace alejarme. En cambio, la sencillez de tu compañía es un alivio.
Yo prefiero cantar una canción vieja, de aquellas que le daban color a los domingos. De aquellas que siguen diciendo que es más fuerte el amor que la falta del hijo pródigo; que hay que buscar dentro de sí sin exigirse tanto, que ahí estás… justo al frente.
Yo sigo agradeciendo tener comida en mi mesa, sigo llamándote Padre Nuestro antes de dormir y sigo creyendo que los rayos de sol entre las nubes vienen acompañados de tu presencia.
¿Es inmadura mi fe? Sí… y así me gusta.

Yo lo que quiero es poder hablar contigo y preguntarte mil cosas.
Si pudiéramos sentarnos los dos al borde de un muro alto, relajados con los pies colgando, te preguntaría cómo podría yo llenarme de una energía nueva que me haga vivir con más ahínco, con inspiración. Sería una energía extraña, pues daría entusiasmo y tranquilidad al mismo tiempo…

Yo lo que quiero es volver a sentirme protegida, no seguir pensando que soy yo sola contra el mundo. Yo quiero sentir esa paz de la que me habla mi madre y que no me termina de entrar en la cabeza. Yo quiero cerrar los ojos, respirar profundo y saber que todo va a estar bien.
Un poquito de consuelo, una palmadita en el hombro, un beso en la frente… eso es todo.

Vaya… ¿qué le pasa a la muerte que se ha empeñado en el arte?
El sábado fue el turno de Marcel Marceau, el mimo del mundo, que con sus 84 años a cuestas decidió unirse a Pavarotti y a Aldemaro allá en el cielo.
Todo un personaje, Marcel…
Yo tuve el privilegio de servirle de intérprete en una de sus visitas a Barquisimeto y les cuento que el señor no era nada fácil de roer. Teníamos una rueda de prensa y él me preguntaba a mí porqué diablos no iba la prensa hasta el hotel donde se estaba hospedando… algo así como “¿¿Por qué me tengo que molestar yo si en el resto del mundo la gente va hasta donde yo estoy??” Buena pregunta.
Se quejaba de todo, andaba de mal humor la mayoría del tiempo. Había que armarse de paciencia y hablarle con respeto, con tranquilidad, explicándole que todo iba a salir bien, que no se preocupara.
Y al final dio resultado porque luego de compartir todo el día, el viejito comenzó a abrirse, a contar de su academia, de su arte, de la Segunda Guerra Mundial, de André Breton, de Chaplin.
Me sentí la mujer más ignorante y más afortunada del mundo al poder estar al lado de una leyenda viviente como Marcel Marceau.
Me dio su dirección postal en París y jamás me atreví a escribirle. Dommage…
Hoy lo recuerdo con mucho cariño y admiración. Y tal como lo he dicho de quienes se han ido recientemente, lamento su muerte pero celebro su vida.
Adieu, Bip!!! Bon courage là-haut!!!


Un señor artista.
Yo lo veía a 2 metros de mí y no lo podía creer. Juan Luis Guerra, músico académico, merenguero de corazón y de cuna , ha traído todo su sabor latino a nuestra ciudad y ha demostrado que todos estos años de talento tienen un peso importante.
Canciones de siempre como “La Bilirrubina”, “Ojalá que llueva café”, “Visa para un sueño”, “Como abeja al panal”, “Guavaberry” y las nuevas “Las Avispas” o “La llave de mi corazón” fueron un derroche de energía en el escenario.


La banda sonó fuerte, grande. Claro, estaban todos completos: batería, 4 teclados, 3 percusionistas, bajo, guitarra acústica y eléctrica, trompetas, trombones y 2 saxos; acompañados de cuatro bailarines y los coristas de toda la vida: Adalgisa Pantaleón, Roger Zayas y Juan Aizek.
Hablando de Adalgisa, uno de los momentos más emotivos fue cuando cantaron juntos “Como abeja al panal”. Qué bella voz tiene esta mujer… ¡y cómo sabe conquistar al público con una sola canción!
Aplausos para ella.


Juan Luis tuvo también un momento dedicado a Dios, cantándole el tema cristiano “Tan sólo he venido” y terminando con el versículo de Juan 3:16.
Más tarde, en un descanso del artista, los percusionistas se adueñaron del show y empezaron a bailar como locos delante de la gente, sin coreografía ensayada, sin poses y conscientes de sus barrigas y sus cauchos, pero con ganas de divertirse. Los tres pusieron el toque de “fiesta de panitas” en la tarima. Genial.

Luego de un BIS, Juan Luis se despide finalmente con “Guavaberry”: Quiero vivir junto a tí en San Pedro de Macorís… Toda Barquisimeto estaba brincando!!!
Juan Luis Guerra ha sido escogido Personalidad del Año para el Grammy Latino y realmente, se lo merece con todas sus letras.
Es músico y además, es gente. Que Dios le siga regalando éxitos.


PD: Lo malo: no dio rueda de prensa. Nos quedamos esperando todos.
Lo feo: el aire acondicionado de la sala de prensa se incendió poco después. Menos mal que ya yo me había ido.
Lo bueno: Con este concierto cerró la XXXV Feria Internacional de Barquisimeto.

Lo he encontrado donde menos me imaginé: en la elección de la Reina de la Feria de Barquisimeto.
Estas chicas no dejan de sorprenderme.
Luego de hacer las preguntas aburridas de siempre: ¿Cómo llegaste a ser candidata?, ¿Cuántas horas dedicas a tu preparación para el reinado?, De quedar reina ¿cómo ayudarías a la ciudad?, etc… quise torcer las entrevistas y bueno, reirme un poquito. ¿Por qué no?

El Emperador y yo comenzamos a imaginar cómo podrían responder estas chicas a preguntas como “¿Qué opinas de la reforma constitucional?” o “¿Qué es el socialismo del siglo XXI?”
De la Reforma obtuvimos un silencio pesado, miradas de pánico total y un inmenso signo de interrogación en la frente de las chicas, pero del concepto socialista nos llevamos esta joya:

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Ayer durante la visita que hice a la Feria Internacional de Barquisimeto, entre stands de artesanía, comida, celulares y demás, me encontré con un espacio identificado con el nombre “Frente Francisco de Miranda”.
Realmente habría seguido de largo… de no ser por toparme de frente con este afiche:

¿Qué vaina es esta? – me pregunté – y me acerqué al muchacho que estaba “dando información”.
Resulta que esta organización (o como le quieran llamar) trabaja directamente con las comunidades a nivel nacional para “enseñar” lo que es el socialismo y hablar de los perjuicios del capitalismo.
Los instructores y dirigentes van a Cuba a formarse y regresan para difundir los preceptos comunistas (quitémonos las caretas y digámosle por su nombre, coño). Se dirigen a las misiones, especialmente a la nueva llamada Misión Che Guevara y desde allí convencen a todos de que la Revolución es el camino correcto.
Y no sólo eso, tienes derecho también a una imitación express del discurso chavista de siempre: te hablan del enemigo imperialista, de la manipulación mediática, de Fidel, del Che, bla, bla, bla. Y por supuesto, te hacen una invitación a apoyar la Reforma Constitucional, no faltaba más.
Todo esto bajo el lema principal del Frente Francisco de Miranda: “Comandante Chávez: ¡Ordene!”
Yo, al principio, no quise polemizar pero de verdad llegó un momento en que no me aguanté y me enfrasqué con el tipo en una discusión política enérgica. Fuimos muy civilizados, eso sí, pero igual nos dijimos cada uno “nuestras” verdades.
Lo que casi me sacó de mis casillas fue cuando me dijo “Quizás te falta un poco de conocimiento…” Qué arrecho!!! De paso, me llamó ignorante!!!

Frases destacadas de mi interlocutor:

-”El enemigo es el Imperio”
- “Antes PDVSA la manejaba Bush”
- “Si sacaron a los empleados de PDVSA fue por algo”
- “Nosotros confiamos en el comandante. Él lucha por el pueblo”
- “Nuestra guerra es ideológica”
- “Los medios de comunicación mienten”
- “La Revolución trae consigo el Hombre Nuevo”
- “Tenemos las franelas del Proceso”

Lo que más me indigna es que, dentro de los elementos bonitos de disfrute de la Feria, se atrevan a instalar un puesto de ideologización barata como este, para convencerte de que el comunismo es lo que tú necesitas.
¡¡Qué descaro!!!
3:30 de la mañana. Acabo de llegar de la Feria
Algo me dice que voy a reventar el despertador cuando suene… dentro de 3 horas.
Pero no me podía ir a dormir sin postear mis fotos del concierto de hoy en la XXXV Feria Internacional de Barquisimeto: Calle Ciega, Cuarto Poder, Malanga y Caramelos de Cianuro.
Excelente!!! Sobre todo Malanga y Caramelos.
Ya había estado en la Feria el pasado viernes, en el concierto de Ricardo Arjona, pero no dije nada, quizás eche el cuento después.
Por ahora, voy a dormir. Mañana toca Reik, Camila y Voz Véis.

MALANGA:





CARAMELOS DE CIANURO:





… y en una noche debimos quedarnos.
Yo te habría recordado para siempre como un ídolo y no hubiese tenido tiempo de enterarme de todos tus vacíos.
Sólo me quedaría el recuerdo maravilloso de tu cuerpo y jamás me habría dado cuenta de la enorme brecha intelectual que nos separa.
Hubiese sido perfecto.

Tú me habrías recordado siempre con pasión y no te habrías fijado si se me notaba el cauchito a plena luz del día. Te habrías llevado sólo una imagen sensual de mí y no tendrías que calarte mis malcriadeces y mi paranoia.

Ahora que prefiero estar en paz que sentirme invadida por tus cambios de humor; ahora que prefiero trabajar que ir corriendo a buscarte, recuerdo que desde el primer momento en que te vi sólo quise eso: una noche.
Y en una noche debimos quedarnos.

Cónchale… Aldemaro murió.
Ya estaba viejito, cansado y bastante malito de salud. Es que sesenta años siendo pianista, arreglista, compositor, director, guitarrista y uno de los mayores valores venezolanos de todos los tiempos, agotan a cualquiera.
Cuenta mi abuela, Esperanza Peraza Romero, su prima, que Aldemaro era un echador de broma profesional. Inteligente y extremadamente talentoso desde chiquito; el orgullo de la familia, pues.
Recibió a mi abuelo Ricardo en su casa de Caracas cuando se fue a estudiar para allá. Ambos tendrían unos 20 años y se volvieron compinches desde el principio.
Me dio mucho pesar tener que ser yo la que le diera a Aldemaro la noticia de que el abuelito había muerto. No lo podía creer, así como yo tampoco puedo creer hoy que sea él quien se haya ido.
Y pensar que lo vi hace poco en un concierto de Huáscar Barradas en el Teresa Carreño… sí, lo vi viejito y un poco lento al caminar pero no como para morirse tan pronto.
La vida es así, ¿no? Hoy estás y mañana no.
Lo que sí hay que reconocer es que Aldemaro no desperdició ni un solo momento de sus 79 años. Y creo que aparte del legado musical que ha dejado para Venezuela y el mundo, también dejó la enseñanza de pasar por la vida con un propósito, de permanecer en el tiempo y dejar una huella.
Que Dios lo reciba con honores y, si es posible, con un piano para que siga haciendo música en el cielo…
Aplausos al maestro de la Onda Nueva, aplausos al músico académico por excelencia de Venezuela!!
Aplausos, Aldemaro!!!

Les dejo mi canción favorita de Aldemaro Romero: “De Conde a Principal”.

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Una semana ya.
El calendario dice que ya debería haber llegado, ¿qué pasó? Ella sabe que él no terminó adentro, sí, pero también sabe que algunos soldaditos pueden escaparse antes y llegar a donde no deben.
“Embarazada, qué bolas. ¿Cómo me puede estar pasando esto a mí?”

Fabiola empieza a buscar por Internet y pronto se da cuenta de que hay todo un mundo de embarazos, abortos, píldoras y miles de testimonios de gente anónima en la red.
En una página le hablan de una pastilla que resuelve el problema en cuestión de horas y en otro sitio le ruegan que se tranquilice y se quede con su bebé.
Algunos hablan de cosas horribles, de sangre, infección, muerte. Otros tienen colores rosados y azules y le hablan como si ya fuese mamá… Fabiola no sabe qué carajo pensar.
Los foros, las preguntas y los consejos de cientos de mujeres la hacen sentirse acompañada pero no terminan de darle una solución.

Luego de una noche de insomnio, donde sólo Internet y la televisión logran apaciguar la ansiedad, Fabiola decide levantarse temprano, bañarse y caminar hasta el laboratorio más cercano.
“Una prueba de sangre será lo más seguro, esas de orina y la paletica azul no las entiendo ni me parecen confiables”.

Fabiola no tiene hambre, no da los buenos días, ni siquiera se peina.
Camina lento, como quien no quiere llegar a su destino, como quien no quiere enfrentarse con una realidad que no estaba en el plan.
Al llegar, le toman una muestra de sangre y la bioanalista se da cuenta de que el brazo le tiembla. Tanto así que decide ponerle un sello especial a la orden escrita: URGENTE, un reflejo exacto de lo que se ve en los ojos de la paciente.
“Para hoy a la una puedes buscar el resultado”.

A la una en punto, sin almuerzo y sin palabras, llega la muchacha, con más ganas de salir corriendo que de terminar de saber.
Mira el sobre y no se atreve a abrirlo, sólo recuerda las palabras de su mamá aquella vez que dijo “Cuídate, carajita. Cuidado con una vaina”.
Pero Fabiola se arma de valor y se refugia en los buenos designios del cielo, que le brindan un poco de calma: “Que sea lo que Dios quiera”.

Abre el sobre, saca el papel y lee…
Negativo.
Toma aire y finalmente respira completo por primera vez en tres días.
Cierra los ojos en señal de alivio y da la vuelta para volver a casa, sintiendo otra vez que tiene hambre, calor y ganas de llorar. Que está viva, a salvo.

Sin embargo, caminando de regreso siente una nostalgia extraña… se pregunta qué hubiese pasado si el resultado fuera otro.
Qué contradicción. De repente siente ganas de darle un beso a una nariz chiquitita o de cantar una canción para dormir.

Entre triste y alegre, se dice a sí misma: “Más adelante, Fabiola, más adelante…”