HOY MURIÓ MI ABUELO

Antes de empezar… debo aclarar que mi abuelo no murió hoy, sino hace año y medio… Sólo que sigo recordándolo todos los días.
Cuando por fin caí en tierra y me dí cuenta de que efectivamente, ya no estaba… quise escribirle una carta a Alexis Márquez Rodríguez, representante en Venezuela de la Real Academia de la Lengua Española (tamaño compromiso) y autor de la columna «Con la lengua» del diario El Nacional.
La envié y hasta donde sé, nunca la publicaron. No sé ni siquiera si la recibieron…
Bueno, siempre quise verla publicada así que … aquí va:

Don Alexis,

Hoy le escribo por primera vez para darle una mala noticia: uno de sus más fieles seguidores, mi abuelo, Ricardo Flores Cortez, ha muerto.
Le extrañará quizás que, aún sin conocernos personalmente, yo le haga saber de su desaparición. Pero lo cierto es que usted y él tenían mucho en común: un vocabulario impecable, unas ganas inmensas de enseñar y un sentimiento de compromiso profundo con el idioma.
Sí, él era también un acérrimo defensor del castellano. ¡Y pobre de aquel que en su presencia cometiera una falta!
Ahora me doy cuenta de la fuerza que eso ha tenido en mí. Lo supe hace poco, cuando me “prestó” la segunda edición del libro “Curso Práctico de Redacción” de Martín Vivaldi, un clásico, como usted bien sabrá, del estudio de mi carrera, Comunicación Social.

Un libro de páginas amarillentas que contrasta con la 36ª edición que portan mis compañeros, pero que encierra para mí más sabiduría del lenguaje que cualquier tomo nuevo.
Lo supe cuando nos asignaron la lectura de “La Comunicación Impresa” de Alexis Márquez Rodríguez y nadie sabía de quién se trataba. Yo casi podía escribir su biografía. Porque mi abuelo, religiosamente, compraba el diario El Nacional de los domingos y escudriñaba hasta la última letra de su columna, para compartir o bien, contradecir sus ideas.

El nombre “Alexis Márquez Rodríguez” era casi el de un amigo de la casa.
Con el abuelo descubrí también a Andrés Eloy Blanco, Ernesto Luis Rodríguez, García Lorca y un sinfín de poetas que recitábamos juntos desde que yo tenía ocho años. Era buen narrador de los cuentos de Antonio Arráiz y por si fuera poco, el más intenso lector de la vida de Bolívar que yo haya conocido.
Nos enseñó lo que era un anagrama, cuando transformaba las letras de nuestros nombres en frases elegantes. Y nos hacía pequeños exámenes para confirmar nuestro dominio del idioma… “A ver, mocita, ¿Por qué no se dice un vaso CON agua?”
Hablaba inglés, japonés y hace unos cinco años, comenzó a estudiar francés e italiano. Pero su tesoro favorito no era otro sino el español.
Algunos lo recordarán como ingeniero brillante (primera promoción de Ingenieros de Petróleo de la UCV), otros como embajador en su admirado Japón, otros más como compañero de juego y fanático del «truco, retruco y vale 9″…
Yo, lo recordaré como un apasionado hombre de letras y así lo aplaudirá siempre mi corazón.
Disculpe, Don Alexis, si se ha vuelto larga esta carta. Sólo quería decirle que uno de los más fervientes defensores del castellano, ha muerto.
Mi abuelo, Ricardo Flores Cortez.

Andreína Flores Zárraga

La mejor herencia fue recibir su colección de libros, más de mil ejemplares de todo tipo: La serie original de Andrés Bello (Gramática, Poesía y Filología), Obras completas de Bolívar, Obras de medicina del Dr. José María Vargas en su edición original, libros de arte, crónicas de la segunda guerra mundial y por supuesto, un diccionario Japonés-Español…
El abuelo, en este momento, debe estar jugando truco con Dios (sacándole toda la plata) y preguntándole en qué se inspiró para crear la lengua más bella del mundo: el español…
Ojalá le tengan paciencia…

10 comentarios en “HOY MURIÓ MI ABUELO

  1. Excelente artículo.
    Sobre su protagonista, siempre Dios nos da la alegría y el honor de presentarnos personas en nuestra vida que solo él sabe seleccionar y dárnolos por un momento y que por siempre nos marcarán.

  2. ¿verdad que es divina la sensación de saber quién es Alexis M. Rodríguez, frente a una sarta de ingenuos?. Me sucedió lo mismo cuando estudiaba Comunicación Social en la UCAB. Knowledge is Power, y estamos en la Era de la Información. Me pasaba igual con el Diccionario de María Moliner, o con saber cuál es la Op. de la Novena de Beethoven, o saber quién era el quinto Beatle, quién era el cuarto hermano de los Gibbs, de qué habla Sûskind o quién voló sobre el nido del Cucú. Esos son los pequeños placeres de la vida. ¿Existe alguna forma de mantener contacto contigo?

  3. Gabriel, puedes escribirme a mi correo, que es la misma dirección del blog pero en yahoo.
    Y tú, Elio, por favor, aprende a escribir sin errores ortográficos y luego, quizás te merezcas saber de la vida de AMR.
    Gracias a todos por sus bellos comentarios.
    Besos!!!

  4. Hola Andreina, imagino lo orgullosa que te sientes por haber tenido el abuelo que tuviste… Más que los libros que heredaste, la enseñanza es más valiosa verdad?, yo estoy estudiando comunicación, estoy apenas en el 2do. año y siento que tengo que aprender tantoooo, quisiera un abuelo como el tuyo!!

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