Benditos patrones

madre e hija

No, no son los patrones de la Santa Isabel de Achaguas ni San Pablo de los Divinos Reyes … o whatever.
Me refiero a los patrones de conducta que forman parte de nuestras vidas, aún sin quererlo.
Me explico:
Muchas veces, durante mi adolescencia, me propuse a mí misma que iba a anotar en un cuaderno todas las cosas que me desagradaban de mi mamá: expresiones folklóricas y ordinarias, gritos, insultos, carcajearse duro frente a extraños y sobre todo, ciertas actitudes «anti-maternales» hacia mis hermanos y hacía mí.
Juré sobre la Bibilia que JAMÁS iba a copiar ese comportamiento porque yo iba a ser racional, centrada, discreta y correcta.
Nunca hice tal lista. Y para ser totalmente sincera, continuamente me sorprendo copiando conductas de mi progenitora que siempre quise evitar.
Me dí cuenta por primera vez cuando me mudé aparte y ordené todas las cosas de la cocina tal cual como en la casa de mi madre. Cuando terminé me dije: «Esto me recuerda a algo…»
He sido ordinaria, gritona y folklórica, además de indolente y mandona.Y lo peor es que parece una especie de chip incrustado en el cerebro que, por más que te esfuerces por cambiar el patrón, no puedes escaparte de él.

Igual pasa con las relaciones. Por ahí dicen que todos mis novios han sido iguales: altos, delgados, con lentes y pinta de nerd. Y de personalidad retraída, tímidos y con un misterio indescifrable. Una actitud que me desespera pero me atrae, que cosa más rara…

Yo no quería creerlo pero haciendo un análisis retrospectivo, me di cuenta de que sí, la mayoría han sido de ese molde. Cortados con la misma tijera.
Mis amigos se quedan abismados y me dicen: «Andre, tú estás loca… ¿otro personaje igualito?»
Un tipo musculoso me hace sentir incómoda, un hombre extrovertido me intimida…
Siguen los patrones!!!
Lo que quisiera preguntarle a algún psicólogo es si estos patrones son verdaderamente inevitables o si, por el contrario, al darse cuenta de una conducta indebida, uno tiene la fortaleza de desprenderse de ese modelo que ha visto durante años y escoger su propio modo de actuar.
A lo mejor, lo difícil es equilibrar ambas cosas… no sé.

gfgfgf
kjhkjhkj
PD: Quiero aclarar que amo mucho a mi mamá (a pesar de todo lo que he dicho aquí) pero hay ciertas actitudes que es mejor no imitar…

6 comentarios en “Benditos patrones

  1. Te recomiendo que te busques el libro «Getting the love you want» – lo traducen como » Buscando el amor de tu vida» por Harville Hendrix: si bien es para matrimonios, explica el porque de estos patrones e inclusive porque buscamos a las parejas como las buscamos. Respecto a tu mamá, si eres muy honesta, pero me parece que es ella la que no se sentiría bien leyendo los calficativos negativos que le das tan exquisitamente descritos. El que le pega…saludos!

  2. Bueno Andre, definitivamente podría estar considerado dentro de tu patrón de «Hombre Ideal». De todos modos, para que despejes dudas, Veníte pa’Maracaibo pa’que veáis… (Ojo, no soy Nerd, aunque hubo una época en que si lo fui… En un Test que hice en estos días saqué 35 sobre 100)…

  3. De manera inevitable nuestra vida esta llena de patrones que copiamos sobre todo desde nuestros primeros años de vida. Los psicologos dicen que exiten tendencias a copiar patrones de nuestros padres. Por lo general el hombre copia patrones de su padre, y la mujer de su madre cuando crecen en el mismo seno familiar. Igualmente existe una tedencia natural a que los mujeres se fijen (no siempre) en hombres con ciertas características (físicas o de personalidad) a la de su padre, y de manera similiar sucede con el hombre.

    Entonces esto significa que las historía podría repetirse. Dicen que soy una replica de mi padre (incluyendo muchos de sus defectos defectos). Y con todas las diferencias que he tenido con mi madre, y las cosas que he criticado de ella, estoy a punto de terminar casado con una mujer que de algún modo se parece a ella.

    Esto no quiera decir que tengamos que repetir los patrones cometiendo los mismos errores. Creo que haciendo un esfuerzo muchas cosas podrían mejorase.

    Andreina, quizás despues de criticar esas expresiones folkloricas y gritos, de algún modo terminaste actuando algo igual, aunque de seguro en menor escala. Eso es natural, pero puede moderarse haciendo un esfuezo.

    Por cierto, ¿que tienes en contra de los flacos, con lentes y con pinta de nerd? 😉

  4. Querida Martha: gracias por tu recomendación. Buscaré el libro. Con respecto a pegarle a la familia… nada que ver, pero hay que abrir los ojos muy bien para darse cuenta de los errores de otros y no caer en el mismo hueco.

    Webmaster: eres delgado, con lentes y pinta de nerd? Confirmado que ese es mi destino…

    Juan: No tengo nada en contra de los hombres con esa descripción. Al contrario, me empato con ellos!

  5. Yo también me propuse eliminar algunos comportamientos que venían con el patrón materno. Por ejemplo, a ella no le gustan los mimos porque dicen que son para gente babosa y a mí no me gustaba que me estuvieran abrazando, hasta que me conseguí a Topocho y ví que en su familia eran como los hamsters (todo el tiempo amapuchados), así que decidí que a mi hija le daría todos los abrazos y besos que yo no he tenido. Y lo he logrado, y con ellos cosas menos significativas pero igual de molestas.
    Creo que este es mi primer comentario en este blog, ¡brindemos por ello!

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