Quien pudiera guardarte en un perfume

Todavía recuerdo la primera vez que tuve la valentía de acercarme a tu cuello y respirarte de cerca. Tuve para mí ese olor particular, hermoso, fuerte, masculino.
Sí, un hombre que olía a hombre. Vaya delicia…
Y no era un sabor artificial, no era colonia, ni desodorante ni crema de afeitar. Eras tú.
Era cada uno de los poros de tu espalda, eran tus manos, un poco de sudor divino mezclado con el aroma de tu cabello.

En ese momento comprendí mejor a Jean Baptiste Grenouille cuando quiso concentrar el olor de sus mujeres en un frasco de perfume. Ahora comprendo que no era realmente un asesino sino un loco sediento de la fragancia corporal.
Nunca me habría imaginado a mí misma en una sensación tan básica, tan animal.

Hoy, que la distancia nos separa y los días van corriendo sin verte, un recuerdo nasal me lleva directamente hasta tu cuello y me calma mientras te espero.
Ojalá pudiera yo también guardar tu esencia en un frasco…

3 comentarios en “Quien pudiera guardarte en un perfume

  1. Excelente! Magnifico lo que expresas a través de este post!!!

    Y la comparación con «El Perfume»???? Simplemente maravillosa!!!

    Besos… y que el Universo te traiga su fragancia de regreso muy pronto…

  2. Hay dias en que quisiera guardar esos perfumes, y ni hablar de los que ya existen y te hacen recordar. Increiblemente el olfato es el mas discreto de los sentidos, pero igual de intenso.

  3. Amigaaaa, ese hombre olía a Dioses, jajajaja…. Que divina sensación estas teniendo…. Que envidia…. jajajajaja Sabes que todo en mi vida lo recuerdo por los olores.

    Que la disfrutes….

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s