El mal entendido Carpe Diem

Desde que ví mi película favorita de todos los tiempos «La Sociedad de Poetas Muertos», la frase Carpe Diem me cautivó de una manera impresionante. Es la que me da la bienvenida en mi celular todas las mañanas o la que me repito cuando me falta empuje para lograr algo.

Siempre la he entendido como «Aprovecha el día» (Seize the day) , un sinónimo de construir, de levantarse temprano y dar lo mejor, de no desperdiciar ni un minuto, disfrutar de estar vivo y saborear conscientemente esa maravilla… Como bien nos enseñó el profesor Keating: sacarle el tuétano a la vida.

Sin embargo, con el correr del tiempo, me he dado cuenta de que la mayoría de la gente no lo entiende de esa manera. De hecho, es obvio que Carpe Diem es utilizado mundialmente como sinónimo de Vive el hoy sin importar más nada.

Pareciera que esta voz latina le da legitimidad a aquella autocracia de vivir el momento sin involucrarse, con la tranquilidad de quien le importa un carajo el resto del mundo. Me da la impresión de que se ha convertido en una bandera para aquellos que promueven las sensaciones libres y a veces sirve de escudo también para los irresponsables.

Mi Carpe Diem es totalmente diferente y he tenido que aprender a usarlo con cautela delante de otros. Lo que para mí significa esfuerzo, para otros significa relajación e incluso abandono. Entiendo que cada quien es libre de interpretar a su manera, pero yo me siento bastante satisfecha con mi concepto personal.

Sigo con mi lema de aprovechar el día… aunque de vez en cuando, abandonarse también es necesario. Pero por favor, no me etiqueten el placer fácil y egoista como Carpe Diem.

3 comentarios en “El mal entendido Carpe Diem

  1. Ja! justo anoche en un episodio de Californication por WB una de las coprotagonistas se vanalgloriaba de una relación extramatrimonial lésbica con la linda frase «Carpe fuck**ing diem»
    Muy bonito tu texto

  2. si te vas a la traducción literal es tal como tu lo dices. Muchos traducen la frase así: «Cosecha la flor del día, sin fiarte lo más mínimo del mañana». En latín Horacio lo escribió como «Carpe diem quam minimum credula postero».

    Aprovechemos el día pues. Saludos!

  3. Muchas veces he escuchado amigas usando la frase para justificar estar en relaciones que ellas saben no van a ninguna parte: «Si, yo sé que no vivimos en el mismo país, y sé que él no quiere nada serio y estable conmigo porque él nunca se casaría con una mujer que no es de su misma religión, pero bueno, Carpe Diem» (Eso no fue ficción)

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