El hermano dañino

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Conozco de cerca a dos hermanos que, a pesar de tener la misma sangre en las venas, son absolutamente diferentes. Diego y Daniel tienen rasgos similares pero cada uno ve la vida desde su óptica particular.

Yo me atrevería a decir que la de Daniel es cristalina, sólo ve hacia adelante y se contenta con cosas sencillas como un amanecer naranja o una canción de amor. Diego es lo opuesto: le rinde culto a la ira, su mejor arma es la discusión a gritos y nunca sonríe en las fotos.

Desde lejos, parecen dos hermanos normales… pero yo me he detenido a verlos con lupa.

Diego se escuda en un supuesto amor que nunca ha sido real. Todo lo contrario. Está lleno de rabia, explota de impotencia, se queda encerrado en un solo sentimiento sucio: su enorme envidia. Diego quiere la vida de su hermano, quiere deslastrarse del desorden que él mismo ha causado en su andar pero no consigue enderezar el camino. Para él, es más fácil mirar fijamente a quien comparte sus propios genes y arrebatarle hasta la respiración.

Diego se llena de codicia y no le importa destrozarle el destino a su sangre. Yo aún no sé si lo hace con la premeditación de quien disfruta las consecuencias o si actúa cegado por la sombra podrida que lleva dentro.

Lo peor es que nadie parece darse cuenta de esta realidad. ¿Sólo yo puedo ver lo que está sucediendo? No me canso de gritar a todos que Diego está clavando una espina mortal en el corazón de Daniel… pero están sordos, prefieren creer en un amor fraternal que no existe.

Hoy estoy segura de que la envidia y los malos sentimientos terminan por destruir a cualquiera: Daniel poco a poco se ha quedado sin nada, ha perdido su empleo, ha caído enfermo y el amor lo ha abandonado a todos los niveles. Ahora camina con dificultad y se siente deprimido como nunca antes. Alguien que brillaba con una luz incandescente ahora parece un fantasma sin rumbo.

Que me llamen loca pero estoy segura de que, de alguna forma, Diego le ha succionado la energía a su hermano y lo que ha dejado es un despojo. Ese aliento de vida robado se lo ha tragado entero y le ha servido para amasar su sueño: una vida ordenada, con solidez y compañía. Que me llamen loca, repito, pero esto no es fruto de un esfuerzo genuino sino de una fijación bizarra en la vida del otro.

Diego es un hermano dañino y Daniel sigue creyendo que lo ama. No sé como decirle que se aleje de él y corra hacia un nuevo aire. Que se levante un día de la cama y sin decir nada, simplemente desaparezca. Abre la puerta, corre, huye… sálvate.

Pero nadie me escucha, nadie me cree…

3 comentarios en “El hermano dañino

  1. mmm. no se, en mi experiencia el amor de la familia es lo único realmente fuerte. Pero hay gente mala, eso no lo podemos poner en duda.

    La maldad es fria, pero como todas las cosas tambien necesita calor mi amiga, calor que no puede generar por si misma y solo puede obtener chupándolo de la unica parte donde puede generarse… de donde hay amor.

    La gente que tiene amor por si misma, por la vida, por el trabajo o por lo que sea siempre atraerá a estos parasitos.. y si estan en la familia es mas dificil quitarselos de encima…

    Abrazos…. me alegra que hayas tenido tiempo de escribir un poco..

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