Cobarde

Muchas he veces me he puesto a pensar en lo que habría pasado si te hubieses atrevido a escogerme.
Creo que tu vida sería mucho más divertida, más plena. Habríamos jugado en equipo de manera sincronizada y en complemento, no como te veo ahora… jugando solo.
Creo que te hubiese gustado que te diera mil besos antes de dormir y que camináramos de la mano por el parque. Casi puedo jurar que te sentirías enamorado, apasionado… vivo.
No como te veo ahora que buscas cualquier excusa para no volver a tu casa porque sabes que no encontrarás ahí lo que necesitas. Ahora te inventas amigos, responsabilidades, motivos de toda índole para pasar de largo a una realidad que te da pánico afrontar: que no eres feliz ni lo has sido en mucho tiempo.

Desde mi punto de vista la solución sería tan fácil como cerrar la puerta diciendo “Me voy” y utilizar la primera bocanada de aire fresco para recargar el ímpetu que siempre he admirado en ti.
Pero sé que no lo harás… sé que antes de tocar el pomo de la puerta, el miedo te congelaría las venas. Sé que te has convertido en esclavo de tu zona de confort… esa que te hará vivir por años bajo los cánones de tradición y que poco le importa matar tu entusiasmo.
Eres un cobarde con todas sus letras.

Hoy, he recordado nuevamente un poema andaluz de Rafael de León que mi abuelo solía leerme, y que me permito citar aquí para convencerme a mí misma de que nuestro viejo sueño de estar juntos jamás se hará realidad.

Tú… cada noche en tus sueños
soñaras que me querías
y recordarás la tarde que tu boca me besó
y te llamarás cobarde, como te lo llamo yo
y verás sueña que sueña,
que me morí siendo chico
que se llevo una cigüeña mi corazón en el pico
Pensarás: no es cierto nada
yo sé que lo estoy soñando
pero allá en la madrugada
te despertarás llorando
Por el que no es
tu marido… ni tu novio… ni tu amante…
sino el que más te ha querido
Y con eso tengo bastante…

Pero la vida sigue, yo estoy más que satisfecha de lo que me ha tocado vivir y sentir, aunque reconozco que sigues siendo una materia pendiente en mi historial.
Me consuelo al pensar que tengo amores por delante que me reconfortarán, que mi libertad para escoger sigue intacta y que sólo yo decidiré cuando ejercerla con convicción, mientras tú seguirás eligiendo un confinamiento que te está secando el alma.
Y termino con una frase que te he dedicado por años y que, quizás suena a maldición, pero realmente es la triste conclusión de nuestra historia:
“No te mando más castigo que estar durmiendo con otra y estar soñando conmigo…”

3 comentarios en “Cobarde

  1. Es bien curioso esa necesidad q’ tenemos de relacionarnos con otros, siempre en búsqueda del amor y el constante caminar hacia la felicidad tomados de la mano de quien creemos ser el elegido, a veces esta fulana necesidad nos lleva a hacer elecciones no tan acertadas, pero eso es lo rico de vivir, justamente esta allí lo interesante, en tener elecciones y en errar tomándolas, lejos estamos de ser perfectos y amo la imperfección humana, pero cuando leo esas lineas escritas con tanta firmeza y carácter, me detengo a reflexionar y me cuestiono una vez mas….. Por que nosotros los hombres somos en ocasiones tan idiotas? Por que continuamos empeñados en no querer mirar mas allá de nuestras narices? Por que no dejamos de una buena vez por todas de un lado esa cegadora manía de hacerle caso a nuestra supuesta capacidad de «Raciocinar» para dejar actuar como debería ser, a nuestro corazón….. Muchos viven para rendirle culto al Todopoderoso Señor Dinero, y no se dan cuenta de lo vacía q’ es su existencia, estando sumergidos en ese mar de mierda en el q’ se vive hoy en día, no se dan cuenta, q’ lo único q’ nos pertenece realmente en esta vida es todo aquello q’ tenemos dentro de nuestro pecho, es nuestro amor, nuestro odio y toda la ambivalencia q’ pueda existir entre ambos, lo q’ nos hace sentir vivos, es nuestra fuerza motriz y es q’, como le decía el zorro a nuestro siempre amado Principito (Capitulo 21. El Principito de Antoine Saint-Exupery) «Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos.» Así q’ mi muy despreciable idiota, aprende a llevar esos pantalones y deja la cobardía de lado, aprende de una vez por todas a ser hombre y a escuchar tu corazón…. pero quizás ya sea tarde para ti, quizás sea lo q’ mereces, quizás ella es mucho para ti, quizás y solo digo quizás, nunca lo sabrás. Tipos como tu hacen q’ tipos como yo entremos en el mismo saco alors que somos mucho mejor q’ tu, tipos como yo, seriamos capaces hasta de morir por un verdadero amor. Y no me queda otra q’ terminar con la misma frase con la q’ termina mi muy amada cousine «No te mando más castigo que estar durmiendo con otra y estar soñando con tu amor…»

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