Siempre 24

Ayer te vi de nuevo.
Cada encuentro sólo sirve para confirmar que ya no tenemos nada en común. Me cuesta un mundo creerlo, pero con cada palabra me convenzo más de que dejé de conocerte hace mucho tiempo.
Ya no tengo ni la más remota idea de quién eres, ni de cuáles son tus nuevos gustos o tus proyectos. Ahora te veo como una versión desgastada de ti mismo, me parece que alguien te ha robado la pasión y la sonrisa.

Pero no me voy a concentrar en decir antipatías, sólo vine a confesarte algo que quizás te sorprenda: sueño contigo a cada rato. Pero en mis sueños tienes la misma edad que tenías cuando te conocí, tienes ese aire fresco en el cabello y esa luz en los ojos que desbordaba energía y contagiaba a todo el mundo.
En ese sueño que se repite, bailamos juntos, nos besamos y hablamos de todo un poco. Nos conocemos bien, nos sentimos cerca. Nos amamos…

Y por eso, cada vez que te encuentro, el corazón se me arruga de ver todo lo que perdimos. No sé por qué nunca nos dimos cuenta de cuán especiales éramos juntos.
Me doy cuenta AHORA, que me cuesta tanto encontrar una segunda mitad y que probablemente no la encuentre nunca.
Por eso mi cabeza ha fabricado una forma de seguir viviendo ese episodio maravilloso donde tú tenías 24 años y yo creía ciegamente que pasaríamos 100 años más juntos. Y aunque envejezcas, aunque el cuerpo no te responda como quisieras, en mis sueños siempre serás ese muchacho adorable que me cantaba canciones en el parque.
Allí te quedaste, allí te guardé.

5 comentarios en “Siempre 24

  1. Hace como un mes leí en otro blog amigo un post sobre esas personas que uno añora durante mucho tiempo y cuando las vuelve a ver se da cuenta de que ya no tienen nada en común, y le comenté a la autora que el tema me movió el piso durísimo, porque es algo que no había pensado.

    Yo que tengo 5 años (sí, el sábado en la madrugada estaba pensando en que ya son 5 años, que rápido!) esperando volver a tener una oportunidad de hacer las cosas bien, que los mismos ojos me vuelvan a mirar ya sin rabia… No había contemplado la posibilidad de que cuando ese momento llegue quizás ya no hagamos «clic», quizás ya no haya la misma conexión casi sobrenatural que había… Y fue horrible! Nada más lo pienso y me parece horrible!

    Ahora leyendo tu post, no dejo de preguntarme si no será que yo hice eso mismo, guardar a un ser humano en el paquetito de «lo que era», lo que a mí me gustaba que fuera; y si me he negado a pensar en que tal vez ya no lo sea… O si tal vez sí lo es, pero yo ya no soy aquella a la que le gustaba lo que era…

    Qué enredado me ha quedado esto…

  2. Querida Mariale,

    Yo creo que después de 5 años, todo el mundo cambia. Uno aprende cosas, olvida otras, se vuelve más terrenal, menos soñador, más maduro.
    La esencia se mantiene, pero muchos rasgos cambian.
    Y uno tiene la bendita manía de creer que las cosas se congelan en el tiempo y se quedan tal como uno las vio alguna vez.

    Una vez un amigo me lo explicó con una especie de parábola: la de un italiano que emigró en los años 40 a Venezuela y pasó 30 años añorando su vieja Nápoles. Al regresar a buscar aquello que había dejado, se encontró con que su antigua escuela había sido derrumbada, la casa de sus padres era ahora un restaurant y sus amigos casi ni le reconocían, decían que había cambiado, que ya no hablaba como antes, que parecía extranjero.
    Enseguida se dio cuenta de que él no había añorado la ciudad de Nápoles, sino SU PROPIA NÁPOLES, congelada en el tiempo y en el corazón. Y que esa Nápoles ya no existía.
    Y al volver a Venezuela sintió un gran alivio de regresar, simplemente, A CASA.

    Lo que quiero decir con esto es que mientras uno va congelando momentos (o personas) para descongelarlos despues, la vida va pasando.
    Y cuando los sirves a la mesa, te das cuenta de que ya no saben igual.
    Así que cuidado con anhelar cosas que ya no existen…

  3. Linda…Andreina (valga la redundancia):

    Acabo de leer en tu post: ME DOY CUENTA QUE ME CUESTA TANTO ENCONTRAR UNA SEGUNDA MITAD Y QUE PROBABLEMENTE NO LA ENCUENTRE NUNCA….

    A mi me impresiona y conmueve cada vez que haces una reflexion y una confesion de tal magnitud. Prto es posible que la cosa no sea tan asì. Rs probable que en tu futuro, finalmente sepas buscar y encontrar ese alguien que llene los requisitos exigidos…y que no termine en desilusion.
    Alguien en tu entorno que te haga feliz y que esa felicidad vuelva a sentiirse en tu voz y se refleje en todo lo que hagas, etc etc etc.
    Alguien para que el «mundo aparte» que eres no se quede en fantasias sino que sea una mansion llena de detalles, adornos y souvenirs….
    Alguien que te ayude a armar el pedacito de rompecabezas que te falta y a resolver tus momentos de tristeza, tus melancolias, tus intensidades, etc
    Alguien que te perdone algun pequeño defecto, porque en todo lo demas eres lo mas parecido a una chica ideal, a una chica soñada….
    En fin, tal vez tu vida aun no està sentenciada y ese principe valiente y paciente aun est+a esperando y guardandose para alguien como tu.,
    Porque es muy facil enamorarse de ti…solo hay que hablarte, escucharte, leerte, mirarte, admirarte….
    De hecho, yo estoy enamorado de ti, desde el sabado 10 de abril de 1997
    y desde el 26 de enero de 2002 cuando empecè a decirte con palabras escritas cuanto me gusta como eres como hablas, como escribes, tu actitud,, tu curiosidad por saber de todo, etc etc etc.
    Y estoy tan pero tan enamorado de ti desde el 2 de agosto de 2004 cuando decidì que iba a ser andreinista, pero no cualquiera, sino el mas andreinista….
    Andreina Flores Espero que no te canses de buscar y buscar tu otra mitad …..y que le eches un parao a cualquiera que quiera cambiar la maravilla que eres….
    èlmas
    .

  4. Mariale, Andreìna :

    Coincido con mucha fuerza en ambas exposiciones. Y vaya que es duro (tal vez muchìsimo!) auto-cuestionarte (màs cuando eres hombre) acerca de las posibles razones de un rompimiento.

    Un rompimiento que despuès de años arroja resultados de haber-perdido-a-la-real-media-naranja». Ahi el papagallo se enreda en el alma, y mucho.

    Congelamos imàgenes, congelamos recuerdos especiales, y cuando los servimos (excelente metàfora Andre), puffff! todo se deshace.

    No se. Me resisto a pensar que las segundas veces son malas. Pienso que depende de la madurez de los protagonistas.

    Y si; las vivencias y desdichas de ambos protaginistas, puestas en superposiciòn, podrìan tambièn significar, dependiendo de la «flama» del amor, en una manera tambièn de salvar, potenciar y re-lanzar (tèrmino de moda) la relaciòn sentimental…

    Mariale, te quiero mucho flaquis. Andre, thanks por las letras. Estas cosas me mueven los cimientos 😉

    Besitos.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s