Mi compromiso

abrazo

Compromisos… todos los días hay al menos uno.
Y cada cual tiene sus características propias: está el ligero en el que no te exiges nada más que estar allí unos segundos… Regalas una mirada insinuante, te acercas, das un beso y te vas.
No hay tiempo para detenerse, ni contarse las historias de infancia, a veces ni siquiera hay ganas de darse el número de teléfono. Para qué???

Hay otro nivel un poquito más alto en donde quizás te permitas dar un abrazo, hacer una llamada al día siguiente y si todo camina más allá, hablar de un amor pasado que te dejó destruido.
Este nivel te hace pensar que te sientes bien pero quieres esperar a ver qué pasa…
No te entregas pero estás dispuesto. Repito, si ves que la cosa marcha bien.

Pero hay uno, un tipo especial de compromiso que realmente te toca el alma.

Sabes desde el principio que has llegado a casa. Sabes que estás en un espacio donde vale la pena buscar profundidad, cerrar los ojos y echar raíces.
Sientes que puedes pasar toda la noche en una conversación y nunca aburrirte. Que su voz es todo lo que necesitas para mantenerte atento… y feliz.
Te importa el bienestar y el futuro. Empeñas tu palabra y no te atreves a decepcionar, porque sería como decepcionarte a tí mismo.
En un paseo distraído por las nubes, te imaginas que ambos adornan juntos el arbolito de navidad y hasta se manchan de pintura en una casa que los refugia a los dos.
Este compromiso se extiende hasta curar un ataque de migraña, a levantarse de madrugada a buscarle porque llega de viaje, a apartar un poco las ambiciones personales para crecer en conjunto y más aún, a arriesgar la vida si eso significa que el otro esté bien.
No sé si son cosas mías, pero siento que la gente actualmente está mucho menos dispuesta a involucrarse de esta forma. El acercamiento ligero pareciera ser la regla.
Yo, tonta ilusionada, sigo soñando con un nivel de compromiso que me demande hasta el aire, que me haga involucrarme hasta las entrañas.
Mejor lo dicen las palabras sabias que escuché hace poco:
«No debe valer la pena… debe valer la vida».

5 comentarios en “Mi compromiso

  1. Pareciera que el denominador común en estos tiempos es no establecer compromisos, menos como el último que mencionas. Sin embargo, aun quedamos otros que sí esperamos establecerlos para «hacer valer la vida» si es preciso.

    Besos

  2. No te consideres tonta ilusionada o mejor sientete bien de ser una tonta ilusionada que se aparta de esa desensibilizacion que abunda hoy dia. No pierdas esa ilusion de involucrarte hasta lo maximo eso le da sentido a la vida. No te deshumanices y sigue asi que ya encontraras quien te responda igual.

  3. Realmente tienes el don de la palabra! No tengo tanta experiencia para dar un consejo pero tal vez, si una sugerencia… no esperes estar tan decepcionada para no seguir queriendo dar tanta entrega… la vida es un lápiz, mucho para escribir pero poco lugar para borrar los errores hasta que ya no te quede más que tachar… simplemente hay que tener guantes de seda y pie de plomo… con mucho más que decir pero sin más que escribir…

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