
Este país es especial. La gente anda en una fiesta todo el tiempo.
De hecho, mi reporte especial de las elecciones empieza así: “Las elecciones presidenciales suelen ser un momento de tensión en cualquier parte del mundo… excepto en República Dominicana”
Aquí le llaman la Fiesta Electoral, una celebración donde todo el mundo participa, opina, sabe de historia, compara y se expresa. Eso sí, nada de incendiar la Junta Central Electoral ni caerle a golpes al vecino. Aquí la contienda es a ritmo de merengue y con una sonrisa en el rostro.
Actualización: 3 muertos en enfrentamientos electorales en Villa Vásquez, entre ellos, un exdiputado del PRD. Coño, creo que mi reportaje especial va a tener que ser modificado, al menos en el comienzo. Tanto que me gustaba… Fuck!
Sigo:
El periodismo dominicano en tiempo de elecciones pierde totalmente la objetividad. En Venezuela la gente se queja de la polarización… Jajajajajajaja!!!! vengan aquí pa’ que vean lo que es polarización de verdad!!!!!
Ayer escuché a una periodista de radio espetándole al presidente: “A Leonel que le digan sus tres vainas y se lo lleven de una vez!!! Ese mentiroso, comesolo , corrupto!!! Este viernes 16 de mayo, de que se van, se van!!!” Coño… en Venezuela si uno dice algo parecido, va preso, mínimo.
“¿No hay retaliación por parte del candidato ganador para quienes se cuadraron con la competencia?” pregunté yo ingenuamente, pensando en Chávez … “No, aquí cada quien es libre de decir lo que quiera y al periodista se le respeta mucho” me contestaron.
Será…
Lo cierto es que el ambiente es de lo más pintoresco y divertido. Con cada episodio estoy aprendiendo un poco más de la idiosincracia dominicana y su parecido con la nuestra. Me encanta estar aquí!!!
Algunas observaciones no electorales:
Aquí las mujeres tienen un culo tamaño King Size, yo creo que mojan el arroz con un poco de aguacate pa’ cosechar nalgas de catorce kilates… (Calle 13 dixit)
Todos hablan como en el Salón Belkys
Los semáforos tienen un cronómetro en cuenta regresiva que muestra cuantos segundos faltan para que cambie la luz. No recomendable en Venezuela. Siempre habrá un HDP que te toque corneta cuando falte un segundo.
Estar aquí es es como estar en un videoclip de una canción de Juan Luis Guerra: Ves los estudiantes de la UAS, carteles que te indican como llegar a San Pedro de Macorís, camiones que llevan el letrero Mudanza y Acarreo, de repente conoces una persona de Villa Vásquez (pa que en Villa Vásquez oigan este canto, ojalá que llueva café en el campo…)
La gente es de lo más amable. Es un amor, siempre están dispuestos a ayudar.
Santo Domingo es igualito a Maracaibo. Rodar por la Av. 27 de Febrero es como andar por 5 de Julio. Sólo que el taxista no escucha vallenato sino merengue trancao.
Hay fuertes problemas de energía eléctrica. Si prendo el secador, se bajan las luces del baño. El aire acondicionado enfría sólo si apago todo lo demás en el cuarto. Ayer hubo un apagón en el malecón y, según cuentan, es algo muy frecuente. Uno de los temas de las campañas electorales es que los estudiantes ya no tendrán que estudiar con velas… O sea…
Les encanta comer grasosoooooooo. Ayer en el cierre de campaña de la oposición estaba un señor vendiendo unos chicharrones enormes (cueritos en dominicano) y todos destilaban aceite. Paso.
A la naranja le dicen china. A la parchita (maracuyá) le dicen chinola.
El que vive a orillas del malecón (arriba en la foto) es el que tiene reales de verdad.
El merengue es la vida, cultura y razón de esta gente.
Bueno, creo que eso es todo. Sigo trabajando…